ANTONIA GOMEZ RODRIGUEZ
Desde pequeña me gusta la lectura. Cuando de niña la abuela nos contaba sus cuentos se despertaba en mí la curiosidad y cuando llegaban los Reyes siempre pedía un cuento para leer. Desde entonces en mi mesita de noche no falta nunca un libro. Mi hora preferida es cuando me acuesto: en el silencio de la noche es cuando más disfruto de la lectura de un buen libro, me relaja, me evade de todas las tensiones y preocupaciones. Me gusta toda clase de libros: novela romántica, historia, clásicos y, últimamente, la poesía.
Leí hace años una novela que me impactó mucho. Es el drama de una niña de siete años a la que su madre, retorcida de mente, castiga y maltrata, haciéndola creer que es mala. Su padre, pobre de espíritu, es incapaz de protegerla. Un día la madre la abandona en un convento donde las monjitas la amparan y crecerá entonces alegre y rodeada de cariño. Pero otra tragedia aparece cuando se enamora de un sacerdote joven, un amor prohibido. Y se verá obligada a salir al mundo, sola y desamparada, pero con la suficiente fuerza para enfrentarse a todo. Se llama “El largo camino a casa” de Danielle Steel.
Antonia Gómez Rodríguez, 70 años