BEATRIZ BEJARANO DEL PALACIO
La lectura: un vicio y un placer
Reconozco que empecé a leer muy tarde, en la facultad para ser exactos, y fue porque formaba parte del programa de las asignaturas leer cinco o seis novelas durante un cuatrimestre.
Al principio me costaba mucho, además la mayoría de esas novelas eran en inglés, una dificultad añadida. Pero pronto y sin darme cuenta, se convirtió en un hábito, una costumbre y una necesidad. Entonces empecé a leer todo lo que caía en mis manos, daba igual el idioma o el grosor, por obligación o por afición, el caso era leer.
Poco después dejé de fumar y fue perfecto para convertir la lectura en un vicio: ahora no soy capaz de esperar el autobús, el metro o el tren sin sumergirme en la historia que tenga entre manos.
Y por si esto fuera poco, he hecho de mi pasión una profesión: desde hace más o menos un año me dedico a corregir libros, lo que supone un placer no sólo porque para ello tengo que leerlos sino porque además colaboro en el proceso de creación, algo que me resulta absolutamente apasionante.
Creo que el hábito de la lectura merece incluirse en el dicho... “El leer y el disfrutar todo es empezar”.Beatriz Bejarano del Palacio
Filóloga y correctora