VALLECAS TODO CULTURA

Vallecas Calle del Libro 

 

 

Oggi ti amo

por Andrés Orellana.


Caro diario:

   Como presentía al final tendré que hacerlo solo, Paula se niega a ayudarme. Se que no tenía derecho a pedírselo, aunque sea la persona que más quiero en el mundo. Hablemos claro, entre tú y yo caro diario, la persona a la que amo. En secreto. Nunca sabrá que ha sido la única mujer a la que he amado (en toda mi vida, incluso antes del accidente).

A Celso se le quebró la vida a ciento veinte kilómetros por hora en una curva, sobre dos ruedas, negras como la muerte, contra un guardarrailes de filo agudo como él de una hoja de papel. El acero le seccionó la médula espinal con precisión de cirujano; luego meses de rehabilitación en el Hospital de Parapléjicos. Meses de dura adaptación, de lucha sorda contra la depresión hasta aceptar como propia la palabra inválido. Así volvió a casa hecho todo un medio hombre, muerto y enterrado de cintura para abajo; espectro en el resto del cuerpo con un atisbo de lo que fue en algún rincón de su cerebro.

...

Caro diario:

   Si he vivido (otra vez miento, a ti no puedo mentirte); si he vegetado todos estos años, ha sido por ella. Creo que la amé desde el primer momento. El día en que apareció en casa como “lectora voluntaria”. Se sentó a los pies de la cama a espaldas de la ventana; el sol de la tarde apenas iluminaba la habitación, su pelo rojo reflejaba surcos de cobre en el rostro pequeño dominado por unos ojos grandes velados por la timidez. Todo estaba en silencio, un silencio mágico propicio para el enamoramiento... Ahora todo ha acabado, tiene que acabar. No puedo seguir arrastrando este amor por lugares oscuros, fuera de la mirada limpia de ella.

...

   Desde el primer momento quiso vivir solo; únicamente aceptó una persona que pasaba unas horas al día para hacer lo más básico en la casa y la enfermera que le mantenía en paz con su cuerpo. Paula apareció más tarde. Como una concesión a su madre:

-       Te distraerá. Ellos están deseando ayudar. Entra dentro del programa social “Leer en mi barrio”. Pruebas y ya esta. No pierdes nada.

   De eso hacía ya varios años. De la visita una vez por semana, Paula pasó a venir a diario y ha quedarse hasta muy tarde. La lectura pasó a ser algo ocasional.

Pasaban la mayor parte del tiempo hablando, viendo la televisión o era él quién le leía poemas y fragmentos de libros en la pantalla del ordenador portátil mientras Paula hacía punto o se dejaba ir con una taza de café en la mano. Prescindió de la enfermera. ¿Para qué se necesita la ayuda de alguien cuando uno tiene ya un hogar?

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Del diario de Paula:

   Ayer me pidió mi amor que le ayudará a morir. ¿Cómo matar la propia vida? Este absurdo ha de acabar. Sé qué él me ama tanto o más que yo. Sus ojos no mienten. ¿Y yo? Ya no puedo ni debo ocultarlo más. Aunque confunda mi amor por compasión. Yo le demostraré que mi amor es eterno.

...

   Eso ha temido Paula todos estos años, que la creyese una buena samaritana esforzada en dar consuelo al pobre tullido. Años de desviar la mirada, de ocultar el corazón en un trajín continuo por toda la casa.

...

Del diario de Paula:

   El tiempo corre. No es momento de llorar. Ya lloraremos juntos. ¿Morir? No amor, vivir, vamos a vivir. Hoy empieza todo.

...

   Deja de escribir, coge el teléfono:

-       ¿Celso?

-       ¿Paula?

-       Sí, caro mío.

 


    BIO. Andrés Orellana García

    Nací en el 59. He “vivido” al Generalísimo y soy hijo de los 80 de la “movida” madrileña. Llevo en el barrio ya va  para ocho años, aunque mi padre fue vallecano de “pro” (vivió enfrente del campo del Rayo, en el “Tejar”). Escribo por pura necesidad. Necesito contar las cosas.